Escoge patatas firmes, huevos frescos con yema brillante, dientes de ajo pesados, pimentón dulce con aroma ahumado limpio y aceite de oliva virgen extra equilibrado. Con estos cinco pilares lograrás cuerpo, color y carácter sin necesitar una alacena enorme ni técnicas complicadas.
Si no hay pimentón dulce, usa pimentón ahumado suave y ajusta cantidades. A falta de ajo fresco, funciona granulado. Cambia la variedad de patata según estación y cortado. Mantente dentro de cinco ingredientes, priorizando equilibrio entre dulzor, grasa, profundidad y textura crujiente.
Organiza todo antes de encender la freidora: corta patatas de tamaño parejo, lamina el ajo, bate los huevos con una pizca de sal y mezcla el pimentón con aceite. Con bandejas listas evitarás prisas, cocciones desiguales y errores de último minuto.